11 de noviembre de 2008
Los carros del super
El primer coche, que a regañadientes, nos dejaban conducir, es un decir, porque gobernarlos era casi imposible, sobretodo los giros, había tortas para sentarse en el asiento del carro, pero lo más divertido era estar de pie e ir cogiendo la compra y colocándola en el carro con criterios bastante aleatorios.
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