24 de enero de 2009

Fuera borda



Un intento, fallido, de introducir en España los mejores dibujantes belgas y franceses de la época como Calvin y Deliege, en mi caso cuajó el intento más que nada porque saldaron todos los ejemplares en el extinto Continente por cuatro duros, mi personaje favorito y con diferencia era "El Superagente 327", la versión comic del Superagente 86.

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